Vistas de página en total

jueves, 28 de octubre de 2010

GEOLOGIA UMARIANA: PROYECTO FOSILES

Descubren fósiles de insectos, plantas y microorganismos


Un grupo de investigadores ha descubierto en Etiopía los fósiles conservados en ámbar con una antigüedad de 95 millones de años

NAIROBI.- Un grupo de investigadores ha descubierto en Etiopía fósiles de insectos, plantas y microorganismos conservados en ámbar con una antigüedad de 95 millones de años y que pueden ayudar a explicar la evolución de la vida durante ese período.
"Este ámbar etíope es de una gran importancia para mejorar nuestro conocimiento de la historia evolutiva de los artrópodos terrestres, las plantas y los hongos", dice en su informe el grupo de científicos encabezados por Alexander Schmidt de la Universidad de Gotinga, en Alemania, publicado por la revista "Proceedings of the National Academy of Sciences of the USA" (PNAS).

El ámbar contiene fósiles de especies prehistóricas de avispas, polillas, escarabajos, una araña y el ejemplar de hormiga más antiguo encontrado en lo que fue el antiguo Gondwana.
Gondwana era uno de los dos macrocontinentes que formaban entonces la Tierra -junto con Laurasia- y que hoy se ha dividido en África, Sudamérica, Arabia, India y Oceanía.

Los restos encontrados provienen de la era cretácica, cuando los dinosaurios poblaban la tierra, aunque también fue durante este período cuando empezaron a desarrollarse nuevas especies de mamíferos y de aves. Al mismo tiempo, fue en el cretácico cuando aparecieron en la Tierra las plantas con flores, que no existían antes y que condicionaron la aparición y evolución de nuevas especies de insectos, entre ellas las hormigas.

Según los investigadores, el descubrimiento de estos fósiles arrojará luz sobre la evolución de las hormigas, que pasaron de ser una especie rara durante el cretácico a convertirse en "el animal social más diverso y ecológicamente dominante en el mundo durante el paleógeno", que es la era prehistórica que siguió al cretácico.
La era cretácica finalizó hace 65 millones de años, coincidiendo con una extinción masiva de especies que significó la desaparición de los dinosaurios, pero en la que los pequeños mamíferos y aves pudieron sobrevivir, dando origen a la actual fauna del planeta y a los seres humanos.

NaiFer Lilley Rosero Alvarez
Ingenieria Ambiental
IV Semestre

Hallan fósil al parecer de un dinosaurio en Arboleda Berruecos - Nariño

Mientras se realizaban excavaciones para la construcción de un polideportivo en la vereda Yungillo del municipio de Arboleda Berruecos, fueron encontradas varias piezas que por su gigantesco tamaño se podía creer que son de un dinosaurio, según el alcalde de la población Ciro Rafael Delgado.

Agregó que las piezas que pesan entre tres y cuatro kilos según indagaciones preliminares podrían tener unos 70 millones de años de antigüedad, estas ya fueron aseguradas para evitar cualquier deterioro, mientras que se espera el apoyo del ministerio de cultura para que se asigne un equipo especializado que determine el hallazgo indicó.

Delgado preció que el fósil ha generado mucha curiosidad entre los pobladores y cree que a futuro se convertiría en un gran atractivo turístico de esta localidad ubicada a dos horas de Pasto en el norte de Nariño.


http://www.caracol.com.co/nota.aspx?id=857440

Uuniversidad Mariana
facultad de ingenieria
ingenieria ambiental- geologia
Ray Velasquez


Hallan en Colombia fósil de la serpiente más grande del mundo





NUEVA YORK (AP) _ Por encima de las más ambiciosas fantasías de Hollywood, un grupo de científicos halló los restos fósiles de la mayor serpiente del mundo: un animal de 13 a 14 metros (42 a 45 pies) de largo y más de 1.145 kilogramos (2.500 libras) de peso.

"Este ser pesa más que un bisonte y es más largo que un autobús urbano", observó el experto Jack Conrad del Museo Estadounidense de Historia Natural en Nueva York, que está familiarizado con el hallazgo.
"Fácilmente podía comerse algo del tamaño de una vaca. Un ser humano sería presa fácil", dijo el paleontólogo Jason Head, de la Universidad de Toronto en Missisauga. "Si tratase de entrar en mi oficina para comerme, tendría dificultades para colarse por la puerta".

La bestia probablemente se alimentaba de los antepasados de los cocodrilos en un bosque hace 58 a 60 millones de años, agregó.

Head es el autor principal de un informe sobre el hallazgo que publica la revista Nature en su edición del jueves. La misma edición presenta otro informe significativo: un grupo de científicos dijo haber hallado la más antigua evidencia de vida animal, vestigios de esteroides producidos por esponjas hace más de 635 millones de años en Omán.

Los descubridores de la serpiente la bautizaron Titanoboa cerrejonensis, que significa "boa colosal de Cerrejón", por la región donde fue hallada.

Carlos Jaramillo, un geólogo colombiano que trabaja en la sección de estudios tropicales del Instituto Smithsonian, con sede en Washington, y que ayudó en el descubrimiento, explicó que la Titanoboa fue descubierta en el 2004 en una mina de carbón a cielo abierto en Cerrejón, en el departamento colombiano de Guajira y a unos 770 kilómetros al norte de Bogotá.

Explicó que desde hace seis años realizan investigaciones, en parte patrocinadas por el Smithsonian, en la mina para buscar fósiles de distintos tipos, desde hojas y frutas hasta cocodrilos.

El interés de hacer investigaciones en la mina es porque "es una ventana a cómo funcionaron los trópicos hace millones de años. Para nosotros es una mina de oro, no una mina de carbón. Es increible", dijo Jaramillo desde Panamá, donde funciona su departamento de estudios tropicales.

Una vez descubierto, el fósil de la serpiente _específicamente sus vertebras_ fue enviado primero al Smithsonian en Panamá y después al Museo de Ciencias Naturales de Florida, de la Universidad de la Florida, para limpiarlo y analizarlo hasta que finalmente se determinó que era el mayor descubierto hasta ahora.

Jaramillo aseguró que el fósil volverá a Colombia en el 2011 y quedará a cargo del Instituto Colombiano de Geología y Minería (Ingeominas), un organismo oficial que ayudó a conseguir los permisos para sacar a la Titanoboa fuera del país y hacerle estudios.

Aunque relacionada con la moderna boa constrictora, se comportaba más como una anaconda y pasaba todo el tiempo en el agua, dijo Head. Podía deslizarse sobre tierra y también nadar.

Conrad, que no participó en el descubrimiento, calificó el hallazgo de "increíble... supera todo lo imaginable sobre el tamaño de las serpientes".

La Titanoboa supera el récord para la longitud de una serpiente en 3,35 metros (11 pies), sobrepasando a una criatura que vivió hace unos 40 millones de años en Egipto, precisó Head. Entre las serpientes actuales, la mayor registrada es una pitón de 9,14 metros (30 pies) de largo, que a su vez mide de 3,70 a 4,60 metros (12 a 15 pies) menos que la típica Titanoboas, dijo Jonathan Bloch, coautor del estudio.

La bestia salió a luz a principios del 2007 en el Museo de Ciencias Naturales de Florida, en Gainesville, de la Universidad de la Florida. Cuando llegaron los huesos que habían sido exhumados en la mina de carbón colombiana, dijo Bloch, curador de paleontología de vertebrados en el museo, los estudiantes avanzados que los desempacaron "se dieron cuenta que estaban viendo los huesos de una serpiente realmente grande".

Enseguida los compararon con el esqueleto de una anaconda de 5,20 metros (17 pies).

Hasta ahora los expertos han hallado unos 180 fósiles provenientes de dos docenas de serpientes, y esperan regresar a Colombia para hallar partes del cráneo, dijo Bloch.

El tamaño de la Titanoboa da indicios sobre su ambiente. El tamaño de una serpiente está relacionado con el calor de su hábitat. Los fósiles sugieren que las temperaturas ecuatoriales en esa época eran significativamente más elevadas que las actuales, durante una época en la que todo el mundo era más caluroso. De modo que las temperaturas ecuatoriales al parecer subieron junto con los niveles globales, en contraste con la hipótesis contraria de que no aumentaron mucho, señaló Head.

El hecho sugiere que las regiones ecuatoriales se calientan junto con el planeta, agregó.

Pero agregó que "no tendremos serpientes gigantescas porque estamos eliminando la mayoría de sus hábitats mediante el desarrollo y la deforestación" en las regiones ecuatoriales, agregó.


Las corresponsales de The Associated Press Sara Rafsky y Vivian Sequera, ambas en Bogotá, contribuyeron con esta información.


ADRIAN USCATEGUI CABRERA                                                     ING AMBIENTAL IV

Fósiles hallados en El Cerrejón dan luces sobre la vida del bosque tropical hace 60 millones de años

Una roca abierta y marcada con las vetas de una hoja fue la primera señal de que el suelo que pisaba Fabiany Herrera era una ventana hacia el pasado.

Era 2002 cuando Herrera hizo ese hallazgo en las minas de carbón de El Cerrejón, en La Guajira, que terminaría por revelar el primer bosque tropical fosilizado del que se tenga noticia en el planeta. Pero llegar a esa conclusión no fue fácil. Fabiany, cerca de otros treinta geólogos colombianos y unos cuantos extranjeros debieron gastar meses enteros bajo el sol explorando el territorio, de unos 25 kilómetros cuadrados, y otros tantos limpiando y estudiando lo que encontraron. Herrera dedicó un semestre del 2003 a romper piedras, buscando fósiles de hojas y frutas. A las 6 de la mañana partía hacia algún punto lejano de la mina, recorría hasta 10 kilómetros diarios a pie como "buscando una aguja en un pajar", y a veces volvía, al caer la tarde, con las manos vacías. Sin embargo, durante su búsqueda logró colectar mil fósiles, que hicieron crecer las misiones de paleobotánica en la zona. En adelante fueron más los exploradores y más frecuentes y largas sus visitas al terreno. En esa rutina de picar la tierra para ver el pasado se fueron dos años, hasta que en el 2005 se toparon los restos de una tortuga de casi dos metros de largo. Era el primero de una serie de hallazgos de fósiles de reptiles enormes, que hace 60 millones de años habitaban un bosque en lo que hoy es la mina a cielo abierto más grande del mundo. Tortuga, primera sorpresa Para los exploradores, la recompensa al duro trabajo de campo es saber que "lo que encuentras estuvo millones de años esperando que tus ojos lo descubrieran". Así lo señala emocionado el geólogo Edwin Cadena, que se unió al trabajo por su conocimiento en tortugas. Buscando caparazones halló entre las piedras una vértebra de animal desconocido, y tardó dos años en salir de la duda. Los huesos eran de una serpiente, la Titanoboa cerrejonensis, la más grande de la prehistoria. Todo en paleontología se hace a paso lento. Recuperar un fósil de la tierra puede tardar dos semanas y dejarlo limpio de restos de piedra, dos años. "Se requiere mucha paciencia", señala Carlos Jaramillo, director del laboratorio de paleontología del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales, con sede en Panamá, que junto con Cadena y Herrera fue coautor del estudio que reportó la Revista Nature la semana pasada. Para determinar que se trataba de una serpiente, tuvieron que seguir buscando hasta encontrar huesos de otros 28 ejemplares. A cada pieza la cubrieron con papel higiénico mojado y luego la forraron con vendas de yeso, porque "si no tienes cuidado, se vuelven polvo", señala Cadena. Luego, en un laboratorio de E.U., hicieron el proceso inverso y se concentraron en medir, analizar y comparar cada hueso. Y con las manos en la cabeza recibieron de expertos paleontólogos de ese país la noticia de lo importante de su hallazgo. Estaba confirmado, no había nada que superara en tamaño a la Titanoboa. Ni antes, ni ahora. Los restos del gigantesco animal volverán en dos o tres años a Colombia, a su origen. Y así, dice Cadena, el país hará gala de "una verdadera máquina de tiempo que permitirá descubrir mundos pasados". Estos fueron los exploradores Carlos Jaramillo Es geólogo de la Universidad Nacional y tiene un doctorado de la Universidad de la Florida en palinología, el estudio del polen fósil. En Colombia creó con seis compañeros de universidad una compañía de trabajos geológicos. Trabajó durante tres años en Ecopetrol, donde contribuyó en el hallazgo de grandes yacimientos, como el pozo de Gibraltar. Ahora es jefe del laboratorio de paleontología del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales, en Panamá. Edwin Cadena Nació en Zapatoca (Santander) hace 30 años y desde niño se inclinó por la recolección y exploración de pequeños fósiles que encontraba en las salidas de campo. Incluso, después de graduarse de geología en la Universidad Industrial de Santander, reportó, con el aval del Museo de Historia Natural de Nueva York, el hallazgo del fósil de una tortuga de hace 130 millones de años que encontró en su pueblo natal. Ahora cursa sus estudios de doctorado en Gainesville (Florida). Fabiany Herrera Lo que más disfruta de hacer descubrimientos fósiles es tener la sensación de que otros pueden aprender de esto y que probablemente se inspiren en su trabajo para inclinarse hacia la geología, carrera que cursó en la Universidad Industrial de Santander. Este bumangués de 32 años recibió entrenamiento en el Instituto Smithsonian en Washington (E.U.) y posteriormente trabajó en la sede de estudios tropicales en Panamá. El año pasado se graduó de maestría en paleobotánica con una tesis sobre las condiciones del bosque tropical de hace 60 millones de años, y ahora avanza en doctorado. Otros hallazgos memorables El pliosaurio boyacensis En 1977 un campesino encontró en Villa de Leyva el fósil de un pliosaurio, reptil marino y predador, tan agresivo que comía tiburones. Vivió hace 130 millones de años y medía siete metros. El mastodonte de Pubenza En Pubenza, vereda de Tocaima (Cund.), encontraron los restos de un mastodonte de 15 mil años de antigüedad. Expertos calculan que medía más de 4 metros y pesaba 15 toneladas. Reptil pez de indios sáchica En Villa de Leyva fue hallado el esqueleto de un Ictiosaurio (reptil pez) , similar a un delfín. Está en el Museo Paleontológico de la ciudad. Medía de dos a cuatro metros y vivió hace 150 millones de años. Cocodrilos y criptodontes Villavieja (Huila), al lado del Desierto de la Tatacoa, figura como uno de los yacimientos paleontológicos más importantes del país. Han encontrado fósiles de primates, murciélagos y anacondas, entre otros. CAROLINA LANCHEROS R. REDACCIÓN VIDA DE HOY

Publicación
eltiempo.com
Sección
Vida de hoy
Fecha de publicación
7 de febrero de 2009
DIANA RIVERA

Sábado, 24 de Abril de 2010 00:00 John Cerón Redacción nacional
En Puente Nacional, Santander
Se trata de animales que vivieron hace millones de años.
En la vía que comunica a Puente Nacional con Guavatá, Santander, fueron hallados los que podrían ser los fósiles de un animal prehistórico. Se cree que los restos encontrados hacen parte de un dinosaurio que vivió allí hace más de 20 mil millones de años, todo lo anterior está siendo investigado por varias facultades de antropología de la Universidad Nacional y Pedagógica. El descubrimiento se registró por parte de varios trabajadores que cavaban en la zona.
“Estábamos echando pala cuando de repente observamos algo grande que era diferente a las piedras y a la tierra, su forma nos llamó la atención y decidimos darle aviso a nuestros jefes, ellos determinaron llamar a expertos en el tema”.
Una de la personas que arribó al lugar del descubrimiento fue el señor Diego Suárez, secretario general de la alcaldía de Puente Nacional, quien al ver la situación aseguró que los fósiles fueron encontrados a 6 kilómetros de distancia de la cabecera municipal y a unos 8 metros de profundidad. Los restos fósiles al parecer son de un dinosaurio, ya que están bien alineados y a una distancia milimétricamente proporcionada”.
El funcionario agregó que “posiblemente estos serían parte de la cola o del espinazo del milenario animal”.
Además el director aseguró que el hallazgo prehistórico fue dado a conocer al Instituto Colombiano de Antropología y al departamento de antropología de la Universidad Nacional, para el análisis correspondiente. Por el momento las reparaciones que se llevaban a cabo en esta importante vía fueron suspendidas mientras que los antropólogos buscan más datos acerca del hecho descubierto, además se trata de determinar si efectivamente se trata de restos fósiles.
Otros hallazgos:
En el municipio de Tocaima, Cundinamarca, fue encontrado en el año 2005 los retos de un mastodonte que tenía una antigüedad de 17 mil años y fue hallado en medio de capas del terciario con restos de tortugas semiacuáticas y cocodrilos, de más de 30 millones de años.
En su momento una de las geólogas que hizo parte del descubrimiento aseguró que “a nivel científico la importancia del hallazgo es que nos da información sobre el comportamiento de estos animales, que probablemente andaban en manada”.
La investigadora recordó que en la misma zona y cerca al sitio en donde se hallaron los restos del mastodonte, al parecer juvenil, se encontraron en 1973 las osamentas fosilizadas de dos animales adultos de la misma especie. Adicionalmente, en la búsqueda se encontró una herramienta primitiva, que de acuerdo con la estudiosa demuestra la presencia del hombre en esa época, un indicio de que probablemente cazaba mastodontes, un extinto grupo de mamíferos que precedieron a los elefantes y que se alimentan de hierbas.
http://www.youtube.com/watch?v=yEOCUODRxYo

FACULTAD DE INGENIERIA
INGENIERIA AMBIENTAL (IV) SEMESTRE
ELIER ANDRES ROSERO VIVEROS

Habitantes de Socha encontraron los restos de un mastodonte que existió hace más de 10 mil años

En la vereda El Alto de esta localidad fueron hallados los restos del animal. Ahora son exhibidos en el Museo local. Alcaldía construirá una escultura de tamaño real.
En la vereda El Alto del municipio de Socha fueron descubiertos por moradores del sector, ubicado a 30 minutos del casco urbano, fósiles de este gigantesco mamífero que apareció en Eurasia, en la época del Oligoceno, hace unos 65 millones de años, del cual se presume que se extinguió hace cerca de 10.000 años, debido a la caza indiscriminada que realizaron los primeros pobladores humanos de América. Partes de la mandíbula inferior, el omoplato, las vértebras, el cráneo y las costillas del mastodonte hacían parte de este extraordinario hallazgo. "En la excavación duramos, junto con mi hermano y unos sobrinos, aproximadamente tres meses y en el proceso de restauración cerca tres años, ya que como esto no tiene ningún  apoyo económico y todos tenemos otras ocupaciones, solo podíamos dedicarle tiempo en nuestros ratos libres", señaló Bayron Benítez, artista y restaurador de arte, quien añadió que desde hace dos meses los restos fósiles son exhibidos al público en el Museo de los Andes, situado en Socha. "Al comienzo creíamos que era un dinosaurio por el inmenso tamaño de las partes que encontramos, pero cuando empezamos a extractar los fragmentos de sus molares y a reconstruir las piezas de su cuerpo nos dimos cuenta que era un mastodonte", dijo. Pero fue María Páramo, paleontóloga de la Universidad Nacional, delegada de Ingeominas, la encargada de despejar las dudas. Luego de meses de investigación, Páramo logró constatar que efectivamente se trataba de un mastodonte. "Estos animales ingresaron a América por el estrecho de Bering. Poblaron todo el continente americano desde Norteamérica hasta Argentina, por eso en Colombia, en varias regiones se han encontrado fósiles. En Boyacá por ejemplo, se han encontrado indicios en Socotá, Jericó y Soatá", dijo Benítez. Aunque provienen de la misma familia de los elefantes, los mastodontes eran más robustos, altos (3.5 metros), largos y pesados (6 toneladas). Tenían pelo grueso que les cubría todo el cuerpo, orejas pequeñas, patas grandes y colmillos que podrían llegar a medir hasta cuatro metros de largo, según la especie. Los mastodontes eran animales más grandes que los mamuts y los elefantes actuales, aunque su contextora es similar.
Publicación
eltiempo.com
Sección                             
Nación                                 
Fecha de publicación     
6 de julio de 2009        
http://www.youtube.com/watch?v=D_qmoKcj3To
FACULTAD DE INGENIERIA
INGENIERIA AMBIENTAL (IV) SEMESTRE
MILLER SOLARTE



PROYECTO FOSILES

PROYECTO FÓSILES
(proyecto innovador 2007)
Coordinan: Gonzalo Molina Arrieta -Ever Ortega Vizcaino
HISTORIA DEL PROYECTO REDESCUBRIENDO EL PASADO PARA PROYECTAR NUESTRO FUTURO, Esta fue una de las frases que afirmó Edgardo cuando después de 28 caminatas por las rutas indígenas del departamento del Atlántico, nos encontramos el primer hallazgo significativo.
Desde la primera caminata hace ya casi dos años, estábamos convencidos que teníamos restos fósiles que encontrar, que como en toda investigación había que saber buscar, pues cada especie sobre la tierra ha dejado huellas, sólo que no hemos podido hallarlas, porque nuestra forma de mirar las cosas no nos permite verlas, tenemos que aprender a mirar, ver y observar; pero sobre todo a inquirir-examinar detalladamente- volver sobre lo ya visto, ahora con otra mirada. Pues bien, un día como de costumbre llegamos todos a eso de las 6 am al parque metropolitano, el día estaba radiante, sabíamos que habría buen sol, así que algunos se echaron bloqueador, otros se colocaron sus suéteres mangalarga, sus gorras y sombreros, tomamos los morrales, las cuerdas y partimos hacia la ruta definida.


Como siempre pretendíamos hacer una travesía bastante pesada (6 horas de camino), así que nos aprovisionamos de agua, panelas, bocadillos, bananos y uno que otro chocolate.Apenas habíamos empezado nuestra marcha, unos iban contemplando el horizonte, la belleza de los paisajes en las laderas, otros la diversa riqueza natural de nuestra flora, el movimiento minúsculo de los árboles, el rápido y sigiloso desplazamiento de los pocos animalitos que aún sobreviven, otro pensaba en cómo cambia el color de las flores con cada temporada... Cuando de pronto, uno de los profes dijo, Épa, Estos son restos fósiles. Entonces todos corrieron y se concentraron en torno a él y, observamos detalladamente las partes dispersas ya por la acción de la lluvia y la brisa sobre la ladera sedimentada, o quizás porque la misma gente que ha pasado por ahí y otros animales los han regado durante años. Estos restos son propios de la megafauna; datan aproximadamente de unos 15.000 años, pueden ser de Megaterio, un gigante perezoso herbívoro de 6 metros de longitud y más de dos metros de altura, que vivió en la era cuaternaria en Suramérica, o quizás de Mastodonte, el antecedente del actual elefante. También hemos encontrado restos de amonites, moluscos de la era secundaria.Pues así fue nuestro primer hallazgo, he aquí algunas imágenes.

Ahora de CAMINANTES Y COMO PARTE DEL SEMILLERO DE INVESTIGACIÓN EN CIENCIAS, nace FÓSILES PARADIGMAS.
OBJETIVOS
Tal como lo demuestran múltiples hallazgos, nuestro departamento es un nicho de fósiles que esperan ser descubiertos, estos proporcionaran el conocimiento necesario que facilitará un mejor entendimiento de nuestro pasado.Este proyecto tiene objetivos:
-Contribuir en la formación de una mente científica, capaz de repensar nuestro futuro a partir de elementos que nos identifican.-Integrar un grupo de estudio e investigación de fósiles en el departamento del atlántico.
-Contribuir en la elaboración del mapa paleontológico del departamento-Formular y promover una propuesta a la asamblea departamental de las áreas de protección del patrimonio paleontológico del departamento del atlántico.
-Despertar en los niños y jóvenes de las escuelas y universidades el interés por estudiar y preservar los fósiles y redescubrir a partir de ellos nuestro pasado.-Este es uno de los nuevos proyectos del grupo si quieres formarte con una mentalidad científica no lo dudes, vinculate



YULI MAGALY BASTIDAS ING AMBIENTAL IV

DISPONIBLE EN:
http://fosilesdelatlantico.blogspot.com/