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jueves, 28 de octubre de 2010

Fósiles hallados en El Cerrejón dan luces sobre la vida del bosque tropical hace 60 millones de años

Una roca abierta y marcada con las vetas de una hoja fue la primera señal de que el suelo que pisaba Fabiany Herrera era una ventana hacia el pasado.

Era 2002 cuando Herrera hizo ese hallazgo en las minas de carbón de El Cerrejón, en La Guajira, que terminaría por revelar el primer bosque tropical fosilizado del que se tenga noticia en el planeta. Pero llegar a esa conclusión no fue fácil. Fabiany, cerca de otros treinta geólogos colombianos y unos cuantos extranjeros debieron gastar meses enteros bajo el sol explorando el territorio, de unos 25 kilómetros cuadrados, y otros tantos limpiando y estudiando lo que encontraron. Herrera dedicó un semestre del 2003 a romper piedras, buscando fósiles de hojas y frutas. A las 6 de la mañana partía hacia algún punto lejano de la mina, recorría hasta 10 kilómetros diarios a pie como "buscando una aguja en un pajar", y a veces volvía, al caer la tarde, con las manos vacías. Sin embargo, durante su búsqueda logró colectar mil fósiles, que hicieron crecer las misiones de paleobotánica en la zona. En adelante fueron más los exploradores y más frecuentes y largas sus visitas al terreno. En esa rutina de picar la tierra para ver el pasado se fueron dos años, hasta que en el 2005 se toparon los restos de una tortuga de casi dos metros de largo. Era el primero de una serie de hallazgos de fósiles de reptiles enormes, que hace 60 millones de años habitaban un bosque en lo que hoy es la mina a cielo abierto más grande del mundo. Tortuga, primera sorpresa Para los exploradores, la recompensa al duro trabajo de campo es saber que "lo que encuentras estuvo millones de años esperando que tus ojos lo descubrieran". Así lo señala emocionado el geólogo Edwin Cadena, que se unió al trabajo por su conocimiento en tortugas. Buscando caparazones halló entre las piedras una vértebra de animal desconocido, y tardó dos años en salir de la duda. Los huesos eran de una serpiente, la Titanoboa cerrejonensis, la más grande de la prehistoria. Todo en paleontología se hace a paso lento. Recuperar un fósil de la tierra puede tardar dos semanas y dejarlo limpio de restos de piedra, dos años. "Se requiere mucha paciencia", señala Carlos Jaramillo, director del laboratorio de paleontología del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales, con sede en Panamá, que junto con Cadena y Herrera fue coautor del estudio que reportó la Revista Nature la semana pasada. Para determinar que se trataba de una serpiente, tuvieron que seguir buscando hasta encontrar huesos de otros 28 ejemplares. A cada pieza la cubrieron con papel higiénico mojado y luego la forraron con vendas de yeso, porque "si no tienes cuidado, se vuelven polvo", señala Cadena. Luego, en un laboratorio de E.U., hicieron el proceso inverso y se concentraron en medir, analizar y comparar cada hueso. Y con las manos en la cabeza recibieron de expertos paleontólogos de ese país la noticia de lo importante de su hallazgo. Estaba confirmado, no había nada que superara en tamaño a la Titanoboa. Ni antes, ni ahora. Los restos del gigantesco animal volverán en dos o tres años a Colombia, a su origen. Y así, dice Cadena, el país hará gala de "una verdadera máquina de tiempo que permitirá descubrir mundos pasados". Estos fueron los exploradores Carlos Jaramillo Es geólogo de la Universidad Nacional y tiene un doctorado de la Universidad de la Florida en palinología, el estudio del polen fósil. En Colombia creó con seis compañeros de universidad una compañía de trabajos geológicos. Trabajó durante tres años en Ecopetrol, donde contribuyó en el hallazgo de grandes yacimientos, como el pozo de Gibraltar. Ahora es jefe del laboratorio de paleontología del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales, en Panamá. Edwin Cadena Nació en Zapatoca (Santander) hace 30 años y desde niño se inclinó por la recolección y exploración de pequeños fósiles que encontraba en las salidas de campo. Incluso, después de graduarse de geología en la Universidad Industrial de Santander, reportó, con el aval del Museo de Historia Natural de Nueva York, el hallazgo del fósil de una tortuga de hace 130 millones de años que encontró en su pueblo natal. Ahora cursa sus estudios de doctorado en Gainesville (Florida). Fabiany Herrera Lo que más disfruta de hacer descubrimientos fósiles es tener la sensación de que otros pueden aprender de esto y que probablemente se inspiren en su trabajo para inclinarse hacia la geología, carrera que cursó en la Universidad Industrial de Santander. Este bumangués de 32 años recibió entrenamiento en el Instituto Smithsonian en Washington (E.U.) y posteriormente trabajó en la sede de estudios tropicales en Panamá. El año pasado se graduó de maestría en paleobotánica con una tesis sobre las condiciones del bosque tropical de hace 60 millones de años, y ahora avanza en doctorado. Otros hallazgos memorables El pliosaurio boyacensis En 1977 un campesino encontró en Villa de Leyva el fósil de un pliosaurio, reptil marino y predador, tan agresivo que comía tiburones. Vivió hace 130 millones de años y medía siete metros. El mastodonte de Pubenza En Pubenza, vereda de Tocaima (Cund.), encontraron los restos de un mastodonte de 15 mil años de antigüedad. Expertos calculan que medía más de 4 metros y pesaba 15 toneladas. Reptil pez de indios sáchica En Villa de Leyva fue hallado el esqueleto de un Ictiosaurio (reptil pez) , similar a un delfín. Está en el Museo Paleontológico de la ciudad. Medía de dos a cuatro metros y vivió hace 150 millones de años. Cocodrilos y criptodontes Villavieja (Huila), al lado del Desierto de la Tatacoa, figura como uno de los yacimientos paleontológicos más importantes del país. Han encontrado fósiles de primates, murciélagos y anacondas, entre otros. CAROLINA LANCHEROS R. REDACCIÓN VIDA DE HOY

Publicación
eltiempo.com
Sección
Vida de hoy
Fecha de publicación
7 de febrero de 2009
DIANA RIVERA

Sábado, 24 de Abril de 2010 00:00 John Cerón Redacción nacional
En Puente Nacional, Santander
Se trata de animales que vivieron hace millones de años.
En la vía que comunica a Puente Nacional con Guavatá, Santander, fueron hallados los que podrían ser los fósiles de un animal prehistórico. Se cree que los restos encontrados hacen parte de un dinosaurio que vivió allí hace más de 20 mil millones de años, todo lo anterior está siendo investigado por varias facultades de antropología de la Universidad Nacional y Pedagógica. El descubrimiento se registró por parte de varios trabajadores que cavaban en la zona.
“Estábamos echando pala cuando de repente observamos algo grande que era diferente a las piedras y a la tierra, su forma nos llamó la atención y decidimos darle aviso a nuestros jefes, ellos determinaron llamar a expertos en el tema”.
Una de la personas que arribó al lugar del descubrimiento fue el señor Diego Suárez, secretario general de la alcaldía de Puente Nacional, quien al ver la situación aseguró que los fósiles fueron encontrados a 6 kilómetros de distancia de la cabecera municipal y a unos 8 metros de profundidad. Los restos fósiles al parecer son de un dinosaurio, ya que están bien alineados y a una distancia milimétricamente proporcionada”.
El funcionario agregó que “posiblemente estos serían parte de la cola o del espinazo del milenario animal”.
Además el director aseguró que el hallazgo prehistórico fue dado a conocer al Instituto Colombiano de Antropología y al departamento de antropología de la Universidad Nacional, para el análisis correspondiente. Por el momento las reparaciones que se llevaban a cabo en esta importante vía fueron suspendidas mientras que los antropólogos buscan más datos acerca del hecho descubierto, además se trata de determinar si efectivamente se trata de restos fósiles.
Otros hallazgos:
En el municipio de Tocaima, Cundinamarca, fue encontrado en el año 2005 los retos de un mastodonte que tenía una antigüedad de 17 mil años y fue hallado en medio de capas del terciario con restos de tortugas semiacuáticas y cocodrilos, de más de 30 millones de años.
En su momento una de las geólogas que hizo parte del descubrimiento aseguró que “a nivel científico la importancia del hallazgo es que nos da información sobre el comportamiento de estos animales, que probablemente andaban en manada”.
La investigadora recordó que en la misma zona y cerca al sitio en donde se hallaron los restos del mastodonte, al parecer juvenil, se encontraron en 1973 las osamentas fosilizadas de dos animales adultos de la misma especie. Adicionalmente, en la búsqueda se encontró una herramienta primitiva, que de acuerdo con la estudiosa demuestra la presencia del hombre en esa época, un indicio de que probablemente cazaba mastodontes, un extinto grupo de mamíferos que precedieron a los elefantes y que se alimentan de hierbas.
http://www.youtube.com/watch?v=yEOCUODRxYo

FACULTAD DE INGENIERIA
INGENIERIA AMBIENTAL (IV) SEMESTRE
ELIER ANDRES ROSERO VIVEROS

Habitantes de Socha encontraron los restos de un mastodonte que existió hace más de 10 mil años

En la vereda El Alto de esta localidad fueron hallados los restos del animal. Ahora son exhibidos en el Museo local. Alcaldía construirá una escultura de tamaño real.
En la vereda El Alto del municipio de Socha fueron descubiertos por moradores del sector, ubicado a 30 minutos del casco urbano, fósiles de este gigantesco mamífero que apareció en Eurasia, en la época del Oligoceno, hace unos 65 millones de años, del cual se presume que se extinguió hace cerca de 10.000 años, debido a la caza indiscriminada que realizaron los primeros pobladores humanos de América. Partes de la mandíbula inferior, el omoplato, las vértebras, el cráneo y las costillas del mastodonte hacían parte de este extraordinario hallazgo. "En la excavación duramos, junto con mi hermano y unos sobrinos, aproximadamente tres meses y en el proceso de restauración cerca tres años, ya que como esto no tiene ningún  apoyo económico y todos tenemos otras ocupaciones, solo podíamos dedicarle tiempo en nuestros ratos libres", señaló Bayron Benítez, artista y restaurador de arte, quien añadió que desde hace dos meses los restos fósiles son exhibidos al público en el Museo de los Andes, situado en Socha. "Al comienzo creíamos que era un dinosaurio por el inmenso tamaño de las partes que encontramos, pero cuando empezamos a extractar los fragmentos de sus molares y a reconstruir las piezas de su cuerpo nos dimos cuenta que era un mastodonte", dijo. Pero fue María Páramo, paleontóloga de la Universidad Nacional, delegada de Ingeominas, la encargada de despejar las dudas. Luego de meses de investigación, Páramo logró constatar que efectivamente se trataba de un mastodonte. "Estos animales ingresaron a América por el estrecho de Bering. Poblaron todo el continente americano desde Norteamérica hasta Argentina, por eso en Colombia, en varias regiones se han encontrado fósiles. En Boyacá por ejemplo, se han encontrado indicios en Socotá, Jericó y Soatá", dijo Benítez. Aunque provienen de la misma familia de los elefantes, los mastodontes eran más robustos, altos (3.5 metros), largos y pesados (6 toneladas). Tenían pelo grueso que les cubría todo el cuerpo, orejas pequeñas, patas grandes y colmillos que podrían llegar a medir hasta cuatro metros de largo, según la especie. Los mastodontes eran animales más grandes que los mamuts y los elefantes actuales, aunque su contextora es similar.
Publicación
eltiempo.com
Sección                             
Nación                                 
Fecha de publicación     
6 de julio de 2009        
http://www.youtube.com/watch?v=D_qmoKcj3To
FACULTAD DE INGENIERIA
INGENIERIA AMBIENTAL (IV) SEMESTRE
MILLER SOLARTE



PROYECTO FOSILES

PROYECTO FÓSILES
(proyecto innovador 2007)
Coordinan: Gonzalo Molina Arrieta -Ever Ortega Vizcaino
HISTORIA DEL PROYECTO REDESCUBRIENDO EL PASADO PARA PROYECTAR NUESTRO FUTURO, Esta fue una de las frases que afirmó Edgardo cuando después de 28 caminatas por las rutas indígenas del departamento del Atlántico, nos encontramos el primer hallazgo significativo.
Desde la primera caminata hace ya casi dos años, estábamos convencidos que teníamos restos fósiles que encontrar, que como en toda investigación había que saber buscar, pues cada especie sobre la tierra ha dejado huellas, sólo que no hemos podido hallarlas, porque nuestra forma de mirar las cosas no nos permite verlas, tenemos que aprender a mirar, ver y observar; pero sobre todo a inquirir-examinar detalladamente- volver sobre lo ya visto, ahora con otra mirada. Pues bien, un día como de costumbre llegamos todos a eso de las 6 am al parque metropolitano, el día estaba radiante, sabíamos que habría buen sol, así que algunos se echaron bloqueador, otros se colocaron sus suéteres mangalarga, sus gorras y sombreros, tomamos los morrales, las cuerdas y partimos hacia la ruta definida.


Como siempre pretendíamos hacer una travesía bastante pesada (6 horas de camino), así que nos aprovisionamos de agua, panelas, bocadillos, bananos y uno que otro chocolate.Apenas habíamos empezado nuestra marcha, unos iban contemplando el horizonte, la belleza de los paisajes en las laderas, otros la diversa riqueza natural de nuestra flora, el movimiento minúsculo de los árboles, el rápido y sigiloso desplazamiento de los pocos animalitos que aún sobreviven, otro pensaba en cómo cambia el color de las flores con cada temporada... Cuando de pronto, uno de los profes dijo, Épa, Estos son restos fósiles. Entonces todos corrieron y se concentraron en torno a él y, observamos detalladamente las partes dispersas ya por la acción de la lluvia y la brisa sobre la ladera sedimentada, o quizás porque la misma gente que ha pasado por ahí y otros animales los han regado durante años. Estos restos son propios de la megafauna; datan aproximadamente de unos 15.000 años, pueden ser de Megaterio, un gigante perezoso herbívoro de 6 metros de longitud y más de dos metros de altura, que vivió en la era cuaternaria en Suramérica, o quizás de Mastodonte, el antecedente del actual elefante. También hemos encontrado restos de amonites, moluscos de la era secundaria.Pues así fue nuestro primer hallazgo, he aquí algunas imágenes.

Ahora de CAMINANTES Y COMO PARTE DEL SEMILLERO DE INVESTIGACIÓN EN CIENCIAS, nace FÓSILES PARADIGMAS.
OBJETIVOS
Tal como lo demuestran múltiples hallazgos, nuestro departamento es un nicho de fósiles que esperan ser descubiertos, estos proporcionaran el conocimiento necesario que facilitará un mejor entendimiento de nuestro pasado.Este proyecto tiene objetivos:
-Contribuir en la formación de una mente científica, capaz de repensar nuestro futuro a partir de elementos que nos identifican.-Integrar un grupo de estudio e investigación de fósiles en el departamento del atlántico.
-Contribuir en la elaboración del mapa paleontológico del departamento-Formular y promover una propuesta a la asamblea departamental de las áreas de protección del patrimonio paleontológico del departamento del atlántico.
-Despertar en los niños y jóvenes de las escuelas y universidades el interés por estudiar y preservar los fósiles y redescubrir a partir de ellos nuestro pasado.-Este es uno de los nuevos proyectos del grupo si quieres formarte con una mentalidad científica no lo dudes, vinculate



YULI MAGALY BASTIDAS ING AMBIENTAL IV

DISPONIBLE EN:
http://fosilesdelatlantico.blogspot.com/

SUDAMERICA UN LUGAR MUY ARQUEOLOGICO..

 
América del Sur es un subcontinente rodeado por el mar excepto en una franja de tierra que lo une a América del Norte. Se han encontrado rastros de huellas en el norte de Colombia, en Argentina y en Chile. No se ha encontrado nada en las profundidades de la Amazonia, pero sí se han descubierto huellas y huesos en los elevados Andes de más al oeste. En 1990 se conocían más de tres docenas de géneros, provenientes de cuatro países. Todos excepto uno pasaron por Argentina. Su paisaje es asombrosamente variado e incluye selvas tropicales, praderas, etc...
Al principio de la Era de los Dinosaurios, Sudamérica no estaba aislada, sino unida a América del Norte, África y la Antártida, como parte del supercontinente Pangea. Durante el Triásico, el clima de América del sur era cálido y seco, ideal para los reptiles. Allí se han encontrado los fósiles más antiguos conocidos hasta hoy. Uno de los dinosaurios verdaderos más antiguos encontrados hasta ahora es el
Antes del fin del período Triásico aparecieron los prosaurópodos. Estos dinosaurios tenían el cuello y la cola largos, y podían caminar sobre dos o cuatro patas. Uno de ellos era el Coloradia, que vivió en la Patagonia, Argetina. Era mucho más pequeño que el
Durante el Jurásico, gran parte de América del Sur estaba cubierta de una exuberante vegetación. En esta época se formaron pocas rocas, por lo que los fósiles de dinosaurio de entonces son escasos. A principios del Jurásico, los prosaurópodos sudamericanos habían evolucionado hasta convertirse en saurópodos auténticos, como el
Los fósiles de dinosario de América del Sur no son tan comunes como los de Norteamérica o Europa. Esto quizá se deba en parte a que allí no se ha buscado lo suficiente o en el lugar correcto. Los fósiles hallados hasta ahora son importantes. Sugieren que en Sudamérica vivieron los grupos más importantes de dinosaurios.
Cuando empezó en período Cretácico, los mares se elevaron y convirtieron América del Sur en una gran isla cubierta por vastas tierras desérticas y por matorrales. En esta época se formaron rocas que contienen fósiles. Fósiles de dinosaurios se han encontrado en Argentina, Brasil, Perú, Chile, Uruguay y Colombia.
Normalmente, cuando se encuentran placas y prominencias óseas en el esqueleto de un dinosaurio, significa que es algún tipo de anquilosaurio. En 1980, se descubrió en Argentina un gran esquqleto de dinosaurio. Sin la menor duda, era un gran saurópodo parecido al
En América del Sur había muchos miembros de otros tipos de dinosaurios. El
El
ARGENTINA
Los dinosaurios fósiles de Argentina son de todos los tres períodos mesozoicos. El
Los descubrimientos en Argentina empezaron en 1882. Ganaron velocidad de acuerdo con Carlos y Florentino Ameghino. Por la década de 1980 excavaciones sistemáticas pasaron por paleontólogos con experiencia como José Bonaparte. Más fósiles habían venido de el oeste y del sur, especialmente de la gran región al sur de pradera y semidersierto, Patagonia.
BRASIL
En el sur de Basil se han hallado algunos de los dinosaurios fósiles más antiguos que los encontrados en otra parte. En la década de 1920, el científico alemán Friedrich von Huene desenterró los fósiles de un posible saurópodo en barrancos de rocas del Triásico cerca de Santa María. Después, en la misma área se encontró el indudable carnívoro del Triásico medio
CHILE
Aquí se ha hallado el saurópodo Antarctosaurus y un terópodo.
COLOMBIA
Se han encontrado los huesos de saurópodo y un diente de terópodo.
PERÚ
Los restos de un dinosaurio de aquí proceden de un lago de una montaña de los Andes llamado Laguna Umayo, en el sur de Perú.
URUGUAY
Los descubrimientos incluyen los saurópodos titanosáuridos del Cretácico superior
Herrerasaurus. Sus fósiles se descubrieron al pie de la cordillera de los Andes. Medía 2 metros y medio de altura y era esbelto y ágil, con cabeza de pájaro. Sujetaba su presa entre el pulgar y los demás dedos de sus patas delanteras, provistos de garras. ¿Cómo sabemos que era un dinosaurio? Los huesos de sus patas encajaban en sus caderas, como en los dinosaurios típicos. Así, se mantenía en pie con las patas rectas bajo el cuerpo, en lugar de extendidas hacia los lados. Otros carnívoros primitivos incluían al Eoraptor, de Argentina, que vivió en la misma época que el Herrerasaurus, y el Staurikosaurus, de 2 metros de longitud, con largas patas traseras.Riojasaurus, con sus 11 metros de longitud, y dado su enorme peso, casi con seguridad caminaba a cuatro patas.Antarctosaurus y el Patagosaurus. Al igual que su famoso primo, el Diplodocus, eran animales enormes de hasta 17 metros de longitud. En Sudamérica también hubo carnívoros durante el Jurásico. Uno era el Piatnitzkysaurus, muy parecido al Allosaurus norteamericano, mejor conocido. El Piatnitzysaurus sólo medía un tercio del tamaño del Allosaurus y tenía gran cabeza, dientes feroces, fuertes patas traseras, y cortas patas delanteras.Diplodocus, pero estaba cubierto por hileras de protuberancias óseas. Las ideas sobre la coraza de los dinosaurios tuvieron que cambiar. Los científicos llamaron a este saurópodo Saltasaurus. Podía usar su larga y flexible cola como una tercera pata y mantener el equilibrio cuando se incorporaba sobre las patas traseras para alcanzar las hojas de las copas de los árboles.Loncosaurus era un Hipsilofodóntido que vivió durante el Cretácico. Este herbívoro de mediano tamaño tenía fuertes patas traseras y una boca pequeña en forma de pico con diferentes tipos de dientes. El Secernosaurus, de Argentina, era un dinosaurio con pico de pato. Casi todos los demás hadrosaurios vivieron en América del Norte y el este de Asia. Quizá llehgo a América del Sur nadando a través de un rosario de islas.Noasaurus era un pequeño terópodo que vivió en Argentina hace unos 70 millones de años. Sus fragmentos fósiles incluyen una mandíbula con dientes de sierra y una gran garra como la del Dromaeosaurus norteamericano. El Carnotaurus era un carnívoro mucho mayor. Al parecer, estaba emparentado con el Tyrannosaurus rex. El Carnotaurus tenía un cuerno sobre cada órbita y filas de protuberancias óseas por todo el cuerpo. En proporción a su tamaño, sus patas delanteras eran incluso más pequeñas que las del Tyrannosaurus rex. ¿Por qué eran tan cortas las patas delanteras del Carnotaurus? Quizá no las necesitaba más largas. Los dinosaurios cambiaron mucho con el tiempo. Si alguno no necesitaba las patas delanteras largas, irían disminuyendo a mediada que la especie evolucionaba. Los buscadores de fósiles siguen descubrierndo nuevas pistas sobre los dinosaurios Sudamericanos.Pisanosaurus figura entre los ornistiquios más primitivos del mundo. El carnosaurio Piatnitzkysaurus, y los saurópodos Patagosaurus y Volkemeria vivieron en el Jurásico superior. En el Cretácico superior, los saurópodos y otros dinosaurios vagaron por tierras bajas y calurosas, con ríos donde peces pulmonados, cocodrilos y tortugas nadaban. Los descubrimientos argentinos más destacados incluyen el abelisáurido con cabeza de toro Carnotaurus, el noasáurido Noasaurus, el titanosáurido acorazado Saltasaurus, la pequeña cría del Prosaurópodo Mussaurus, los hadrosáuridos Kritosaurus y Secernosaurus, y el posiblemente protoceratópsido, el Notoceratops. Estos tres últimos migraron indirectamente por Norteamérica antes de quedarse en Sudamérica, que se separó de todos los continentes y se transformó en una isla.Staurikosaurus. Desde Bauru en el sudoeste de San Pablo vinieron los restos de un saurópodo descubiertos por el oficial geológico de inspección argentino Llewellyn Price. Los saurópodos brasileños incluyen el titanosáurido Antarctosaurus.Antarctosaurus, Argyrosaurus y Titanosaurus.
 
CAMILO SANTANDER ING AMBIENTAL IV

Museo el Fósil Villa de Leyva, Boyacá, Colombia


El esqueleto petrificado exhibido en el Museo el Fósil perteneció a un gran reptil marino que habitó la región de la actual Villa de Leyva hace aproximadamente 110 millones de años, durante el tiempo geológico conocido como Periodo Cretácico, cuando también los Dinosaurios deambulaban en la tierra firme alrededor de todo el planeta.



"El Fósil" como le conocemos en la región, son los vestigios de un reptil marino del grupo de los Pliosaurios clasificado como Kronosaurus boyacensis Hampe, 1992. De hecho, nuestro fósil es el vestigio paleontológico que permitió la descripción inicial de esta nueva especie típica de Villa de Leyva.
Nuestro compromiso es resguardar y cuidar esta tan invaluable pieza del Patrimonio Natural de Colombia, una herencia de todos nosotros.

TRANSFORMACION EN ROCA

Después de vivir y alimentarse vorazmente durante mucho tiempo en la entonces existente bahía de Villa de Leyva, nuestro reptil marino probablemente se acerco demasiado a la costa y experimento el fenómeno de encallamiento que también es relativamente común en mamíferos marinos actuales como las ballenas. Estancado en las costas fangosas de la bahía, nuestro reptil marino murío. Es probable que las partes de sus aletas y cola no preservadas hayan sido la presa de otros animales carnívoros y carroñeros de aquel entonces.
Poco tiempo después, las partes blandas de nuestro reptil desaparecieron, mientras su esqueleto (más resistente a la descomposición) empezó a ser cubierto por sedimentos finos. Trancurrió el tiempo geológico y lo que en algún entonces fue sedimento y hueso se transformo en roca. Millones de años pasaron y las rocas formadas  en aquellos ambientes marinos emergieron para formar nuestra cordillera Oriental. El desgaste de las rocas por los fenómenos de erosión durante miles de años permitieron que uno de nuestros vecinos encontrara, hace ya más de tres décadas, nuestro reptil marino Pliosaurio de Cretácico completamente transformado en nuestro fósil: EL FOSIL DE MONQUIRA.
    
Reptiles Marinos de Villa de Leyva - Museo El Fósil Villa de Leyva
Durante el periodo cretácico existió un tipo de bahía marina donde se formaron gran parte de las rocas que hoy día subyacen la actual región de Villa de Leyva y los municipios aledaños. Estas rocas, conocidas como el Yacimiento Paleontológico de Villa de Leyva, contienen un muy rico contenido de restos fósiles de plantas, animales y microorganismos que habitaban un mar poco profundo de aguas claras y cálidas. Fue en esta Bahía marina donde habitaron excepcionales reptiles marinos pertenecientes a los grupos de Pliosaurios, Plesiosaurios e Ichthiosaurios característicos de Colombia
Durante el periodo cretácico existió un tipo de bahía marina donde se formaron gran parte de las rocas que hoy día subyacen la actual región de Villa de Leyva y los municipios aledaños. Estas rocas, conocidas como el Yacimiento Paleontológico de Villa de Leyva, contienen un muy rico contenido de restos fósiles de plantas, animales y microorganismos que habitaban un mar poco profundo de aguas claras y cálidas. Fue en esta Bahía marina donde habitaron excepcionales reptiles marinos pertenecientes a los grupos de Pliosaurios, Plesiosaurios e Ichthiosaurios característicos de Colombia


ESTUDIANTE: ROBERTH DARIO SILVA DELGADO - INGENIERIA AMBIENTAL IV



ENCUENTRAN FOSIL EN EL MUNICIPIO DE TOCAIMA EN BOGOTA

PUBENZA, Colombia, (Reuters) .-María Páramo y su grupo de asistentes escarban paciente y cuidadosamente con espátulas un bloque de barro que limpian repetidamente con brochas para recuperar los huesos fosilizados de un mastodonte hallado en el centro de Colombia.
Se trata del más reciente descubrimiento paleontológico en este país sudamericano con pocos restos de fósiles, si se compara con otras naciones, a pesar de que se le considera un territorio rico para las investigaciones.
El mastodonte tiene una antigüedad de 17 mil años y fue hallado cerca al municipio de Tocaima, 75 kilómetros al suroeste de Bogotá, en medio de capas del terciario con restos de tortugas semiacuáticas y cocodrilos con una data de 30 millones de años.
"A nivel científico la importancia del hallazgo es que nos da información sobre el comportamiento de estos animales, que probablemente andaban en manada", dijo Páramo, geóloga de la Universidad Nacional de Colombia y con estudios en paleontología en la Universidad de Poitier, en Francia.
La investigadora, de 44 años, recordó que en la misma zona y cerca al sitio en donde se hallaron los restos del mastodonte, al parecer juvenil, se encontraron en 1973 las osamentas fosilizadas de dos animales adultos de la misma especie.
HALLAZGOS ACCIDENTALES DE CAMPESINOS
Adicionalmente, en la búsqueda se encontró una herramienta primitiva, que de acuerdo con Páramo demuestra la presencia del hombre en esa época, un indicio de que probablemente cazaba mastodontes, un extinto grupo de mamíferos que precedieron a los elefantes y que se alimentan de hierbas.
En la zona en donde se encontraron los restos, decenas de campesinos extraen en forma artesanal yeso y en medio de esas labores han encontrado fósiles de animales prehistóricos que algunos guardan en su casas.
El principal interés de los investigadores es el cráneo del mastodonte, para establecer su proceso de evolución.
"La riqueza de esta zona no es solamente la de estos sedimentos que tiene el mastodonte. Esta zona tiene rocas desde el cretácico hasta el reciente. En el cretácico se han encontrado también fósiles de peces, en el terciario se han encontrado tortugas y cocodrilos en sedimentos de pantano", explicó Páramo.
"La zona es muy rica en cuanto a diferentes períodos", dijo la paleontóloga en medio de un sofocante calor, mientras se protegía del sol bajo un improvisado techo de lona que también cubría los fósiles.
Páramo reconoció que en Colombia falta mucho por hacer en investigaciones paleontológicas, incluyendo la clasificación de los fósiles de los mastodontes encontrados en otras regiones como la costa norte y las zonas montañosas del noreste y suroeste del país.
"Parece que los mastodontes se pasearon bastante por Colombia", dijo la investigadora quien reveló que la idea es armar los fósiles encontrados en una vieja estación ferroviaria de la zona que funcionará como museo.
"Los fósiles son los que nos dicen cómo ha evolucionado este mundo y por qué estamos todos los que estamos", concluyó.

FUENTE:
http://www.elsiglodetorreon.com.mx/noticia/147293.encuentran-fosiles-de-mastodonte-en-colombia.html
 FACULTAD DE INGENIERÍA
INGENIERÍA AMBIENTAL
YONY GOMEZ